
Sabemos que organizarse para una boda puede generar muchas dudas (y alguna que otra excusa para no venir). Aquí respondemos a las preguntas más comunes para que llegues con todo bajo control… o al menos sin preguntar por WhatsApp a última hora.
La ceremonia será en la Basílica de Santa María y el banquete en la Finca Casa Luna. Toda la info detallada está en la sección “¿Dónde es?” (¡con mapa incluido para que no te pierdas!).
Si tienes GPS, es tu mejor amigo. Si no, sigue el sonido de las campanas y a los invitados bien vestidos (los mal vestidos probablemente sean de otra boda).
En coche, taxi, Uber, a caballo si eres medieval… Hay varias rutas, las explicamos en “¿Cómo llegar?”.
No, pero puedes organizarte en coche con otros invitados (o hacer autostop, pero solo si vas elegante).
Sí, tanto en la Basílica como en la finca hay opciones de aparcamiento. Eso sí, llega con tiempo si no quieres hacer un rally antes de la ceremonia.
Sí, ven impecable. Más detalles en tu imaginación, pero en resumen: nada de vaqueros, pajaritas o chanclas, y no más blanco que la novia.
Claro, pero si es demasiado grande y bloquea la vista a alguien, asumimos que pagarás su streaming en directo.
No, pero si decides llevarlos, ten en cuenta que habrá césped en la finca. Luego no queremos quejas sobre tobillos torcidos. Si no vas a estar cómoda, llévate zapatillas para la fiesta; no vamos a soportar tu poco aguante.
Sí, si no te importa parecer de una película de mafiosos o que la abuela te mire raro.
Solo si eres el fotógrafo infiltrado de una revista de bodas.
Algo delicioso y digno de una boda.
¡Sí! Pero avísanos con tiempo para que no te toque un plato vacío y cara de circunstancia.
Por supuesto. Pero recuerda: disfrutar ≠ perder la dignidad.
No estamos en un botellón, pero gracias por el detalle.
Lo estamos pensando, porque sabemos que a ciertas horas de la madrugada una hamburguesa se convierte en el manjar de los dioses.
¡DJ! Y además puedes pedir canciones en la sección “Música” de la web.
Sí, pero el DJ se reserva el derecho a ignorar “Despacito” y similares.
Cuando el último invitado se rinda (o cuando nos echen, que viene a ser sobre las 00:00h).
Si tocas bien, hablamos. Si no, mejor disfruta del DJ.
Se puede, pero si abusas, te cobraremos un euro por cada repique.
En la web tienes toda la información sobre cómo contribuir a nuestra felicidad (y a nuestra cuenta bancaria).
Claro, siempre que no sea un cuadro feo que luego nos dé pena tirar.
Sí, una pequeña sorpresa para que te lleves un recuerdo (aparte de la resaca) y así evites la tentación de robar cualquier cosa.
Por supuesto, nos encantan las conspiraciones bien organizadas.
No pasa nada, aceptamos transferencias emocionales (y bancarias).
Sí, y os perseguirá cual paparazzi para capturar los mejores momentos.
Sí, pero deja que el fotógrafo haga su magia antes de taparle el objetivo.
Puede que las subamos a la web, en la sección “Mejores Momentos”. Aunque también puede que decidamos compartirlas por un módico precio.
Sabemos que vas a hacerlo de todas formas.
Puede… En tal caso te animamos a usarlo antes de la barra libre para salir reconocible.
Sí. Te recomendaríamos alguno con código promocional, pero no somos influencers.
No, a menos que te escondas debajo de una mesa sin que nadie te vea.
No es un festival, pero gracias por la idea.
Llega con tiempo. La novia no se va a retrasar tanto como en las películas, y no queremos que hagas la entrada épica en mitad del “sí, quiero”.
¡Qué remedio! Pero recuerda que son tu responsabilidad (y no del DJ ni de la barra libre).
Tenemos un plan B, pero si tienes contacto directo con San Pedro, por favor, pídele que no haga falta. En cualquier caso, te recomendamos ir con algo de abrigo; la boda no es en verano.
Con previo aviso, sí. Sin previo aviso… depende de lo que hayas bebido.
Habrá un seating plan, no es un «sálvese quien pueda».
Solo si se porta mejor que algunos invitados.
No, a menos que sean famosos y nos ayuden a pagar la boda.